jueves, 17 de febrero de 2022

DIOS DIJO A MOISES

 Y DIOS DIJO A MOISÉS: pasa delante del pueblo, y toma contigo de los ancianos de Israel y, toma también en tu mano tu vara con que golpeaste el rio, y ve. He aquí que yo estaré delante de ti allí sobre la peña en Horeb y, golpearas la peña y, saldrán de ella aguas, y beberá el pueblo. Y Moisés lo hizo así en presencia de los ancianos de Israel – éxodo 17,5-6 –

Los detalles de esta escena, y de la compasión de Dios por el pueblo, se repiten a través del sacrificio de Jesús y, son recordados en la Eucaristía.
Cristo es la roca que fue golpeada por tus pecados cuando estabas perdido-a y vagando. Y él es el agua viva que te sostiene. Pablo te dice: Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres… bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era cristo.
La escena del desierto demuestra lo que Jesús hace con las personas que murmuran, él lleva el castigo que ellos merecen y declara, yo seré condenado por ellos, seré azotado, tomare sus pecados sobre mi espalda, seré clavado en una cruz en su lugar, todo esto, para que ellos puedan recibir vida abundante.
Puede ser que tu pierdas este regalo reteniendo la amargura. Pablo dice, pero de los más de ellos no se agradó Dios, por lo cual quedaron postrados en el desierto. Mas estas cosas sucedieron como ejemplo para nosotros.
Tu vida se puede marchitar en amargura o puede ser vivificada por la preciosa gracia que Dios te ofrece. Es tu decisión. Pero su promesa permanece disponible para ti de cualquier forma, y El te da novedad de vida.


jueves, 10 de febrero de 2022

EN EL ULTIMO LIBRO

 EN EL ULTIMO LIBRO del antiguo testamento, el profeta Malaquías hablo sobre algo que había ocurrido, y que va a ocurrir de nuevo entre el pueblo de Dios en un tiempo de decadencia espiritual tal y como está sucediendo hoy.

Entonces los que temían a Dios hablaron cada uno a su compañero – Malaquías 3,16- ¿de que estaban hablando? ¿acaso no hablaban entre si antes de este momento de la historia? ¿Qué había en su forma de hablar que ha cambiado?
La biblia nos dice que la congoja en el corazón del hombre lo abate, mas la buena palabra lo alegra, también dice y la palabra a su tiempo ¡cuan buena es! Y nos enseña a dejar nuestra forma de hablar sea siempre en gracia sazonada con sal. – proverbios 12,25; proverbios 15,23; colosenses 4,6-
Hay poder increíble en el hablar con calma y confianza. ¡tu y yo debemos alentarnos unos a otros ahora! No necesitamos el fuego o el terremoto o el huracán. Esas cosas son maravillosas, y si Dios permite que ello suceda, entonces Amen.
Pero hay algo más poderoso que todas esas cosas juntas, sobre todo en este tiempo. En el silbo apacible de confianza a Dios. Es la voz que dice Todo esta bien. Dios está en control de tu situación, hermano y hermana, Dios todavía está en el trono. Jesús sigue siendo el vencedor y, nosotros aun somos más que vencedores.
NO tienes idea de cuanto poder de Dios está dispuesto a derramar a través de tu vida a medida que caminas en el día a día, en tu vecindario, tu lugar de trabajo, o en tu casa. Simplemente hablando palabras de confianza en la bondad y fidelidad de Dios. Abre tu corazón al Señor y comienza a hablar con las personas con silbo apacible. Vamos, descubre el increíble privilegio de ser un embajador del poder de Dios en esta generación.


jueves, 3 de febrero de 2022

Maltratamos a otros

 LA VERDAD ES QUE, a veces maltratamos a otros. Nos separamos de un hermano o hermana tanto consanguíneo como de fe. Dañamos o herimos a alguien, podemos malinterpretar fácilmente a otros o bien hacer prejuicio y, creemos que es algo entre Dios y yo. Así que en el mejor de los casos asistimos al sacramento de la confesión, nos confesamos y luego si se puede nos arrepentimos, seguimos nuestro camino pensando que todo está bien.

Sin embargo, nunca nos detenemos a reflexionar sobre como en el proceso, no solo herimos a un hermano, sino que hemos herido al Señor. De hecho, lo hicimos a todo el cuerpo de Cristo, porque si uno se duele, todos se duelen, como dije antes, a familiares y hermanos de la iglesia.
He aquí lo que nos dice el Señor, ¡perteneces al Cuerpo de Cristo! Y lo mismo ocurre con tu hermano y tu hermana. Todos somos uno, porque todos estamos conectados a la cabeza.
Lee el mensaje que Pablo entrego a los hermanos:
Nada hagáis por contienda o por vanagloria. Antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a el mismo, no mirando a cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros. Filipenses 2,3-4 Ruego a ustedes, que sean de un mismo sentir en el Señor. Filipenses 4,2
Pablo ha resumido todo. De hecho, así es como la misericordia es vivida en su plenitud.
Te pregunto ¿amas a todos tus hermanos sanguíneos y en la fe? Así como la vida fluye de la cabeza hacia nosotros, la cabeza es Cristo y somos su cuerpo, comienza a amar no solo a los tuyos sino incluso a tus enemigos.
Señor te pido aprender a ser misericordioso, a amar como tu has sido conmigo, misericordioso y amoroso para conmigo.


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